Hoy día, con los problemas de la contaminación y el cambio climático, el uso de las energías renovables está a la orden del día. Una de las energías renovables más utilizada es la energía solar.

La energía solar se puede aprovechar de dos maneras distintas, una mediante la luz (energía fotovoltaica) y otra mediante el calor (energía solar térmica o termosolar). En este artículo nos vamos a centrar en la energía solar fotovoltaica, es decir, la energía generada por la luz solar.

Ahora bien, la energía solar fotovoltaica es aquella que permite convertir la energía solar en energía eléctrica mediante el efecto fotovoltaico.

Pero, ¿qué es el efecto fotovoltaico? el efecto fotovoltaico consiste en generar una tensión eléctrica para producir corriente eléctrica.

El efecto fotovoltaico tiene lugar en las placas fotovoltaicas. Estas están compuestas por distintos módulos que se dividen en células fotovoltaicas. A su vez, cada célula está compuesta por una delgada lámina de un material semiconductor (normalmente Silicio).

Los materiales semiconductores, como el Silicio, se comportan como conductores de la electricidad o como aislantes en función de la temperatura a la que se encuentren. De este modo, cuando la energía solar incide sobre este material aumenta su conductividad eléctrica. A parte del Silicio, en menor medida, también se utilizan otros semiconductores como Arseniuro de Galio o Telurio de Cadmio.

Cuando los rayos de sol inciden sobre la placa fotovoltaica, los fotones procedentes del sol poseen una energía que provocan que los electrones se muevan de la banda de valencia a la banda de conducción del semiconductor. De esta forma, se genera una corriente eléctrica continua en el semiconductor.

Esta corriente continua se transforma más tarde en corriente alterna a través de un inversor para poder utilizarla en una instalación eléctrica como la de un hogar.

Esta forma de obtener energía presenta bastantes ventajas:

  • Es modular, lo que quiere decir que se pueden instalar más o menos paneles en función de la demanda de electricidad necesaria.
  • Muy útiles en lugares remotos donde no existen instalaciones eléctricas.
  • No contamina.
  • Presenta bajos costes de mantenimiento.
  • La energía procede de una fuente inagotable (Sol).
  • Las células fotovoltaicas tienen una vida útil superior a 25 años.

Sin embargo, este tipo de energía también presenta ciertas desventajas:

  • Inversión inicial alta ya que las placas fotovoltaicas tienen un coste elevado debido, en gran parte, a los costes de procesamiento del Silicio.
  • Inestabilidad al depender de las horas de luz, del clima y de la situación geográfica. De esta forma, dependiendo del uso se necesitarán instalar baterías para el almacenamiento de la energía y cubrir momentos de baja radiación solar.

En definitiva, aprovechar la energía solar con este tipo de dispositivos puede resultar muy beneficioso a largo plazo tanto para el medio ambiente como para la economía propia. Sin embargo, es muy importante estudiar con detenimiento la cantidad de energía que se va a necesitar y si realmente se puede aprovechar en cada situación particular, ya que no será lo mismo instalar placas fotovoltaicas para un hogar con dos personas que para una fabrica textil por ejemplo.

 

Anuncios