Cuando hay un terremoto siempre vemos como clasifican su magnitud y, por tanto, su gravedad, en función de una escala llamada Escala de Richter. Esta escala fue creada en 1935 por Charles Francis Richter y Beno Gutenberg.

El objetivo de la Escala de Richter no es otro que el de medir la fuerza de los terremotos en función de su magnitud. Es decir, trata de cuantificar la energía que libera un movimiento sísmico o terremoto.

Para calcular esta magnitud se utiliza la siguiente ecuación:

Ecuación Escala de Richter

Donde:

  • M es la magnitud de la Escala de Richter
  • A es la amplitud de las ondas en milímetros dibujada en el sismograma¹.
  • Δt es la variación de tiempo en segundos desde el inicio de las ondas primarias hasta las secundarias, también dibujado en el sismograma¹.

¹ – Sismograma: gráfico en el que se registran principalmente la amplitud y la duración de un movimiento sísmico.

Al aplicar esta ecuación a los datos que ofrece un sismograma obtendremos un valor que determinará la gravedad del terremoto. Veamos como se agrupan los diferentes valores de M en función de la gravedad:

  • Menor de 2,9: no producen ningún daño aparente y no se perciben.
  • De 3,0 a 3,9: se pueden percibir pero no suelen provocar ningún daño.
  • De 4,0 a 4,9: se perciben y provocan movimientos y ruido en los edificios, sin embargo, no suelen provocar daños.
  • De 5,0 a 5,9: provocan movimientos y ruido y pueden llegar a provocar daños en edificios con estructuras débiles.
  • De 6,0 a 6,9: pueden provocar daños en edificios situados hasta 160 kilómetros a la redonda del epicentro.
  • De 7,0 a 7,9: pueden provocar daños graves en poblaciones.
  • De 8,0 a 8,9: pueden llegar a provocar daños muy graves en un radio muy amplio.
  • De 9,0 a 9,9: puede resultar devastador en un radio de miles de kilómetros.
  • + de 10: el resultado sería devastador. Desde que se tienen registros de los movimientos sísmicos, aún no se ha registrado ninguno.

El terremoto registrado de mayor intensidad fue el ocurrido en Chile el 22 de mayo de 1960. Esté alcanzó una magnitud de 9,5 grados en la Escala de Richter.

Actualmente, se investiga mucho para desarrollar sistemas de predicción de movimientos sísmicos que puedan prever terremotos con la suficiente antelación como para poner en alerta a los habitantes que puedan ser afectados. Sin embargo, los sistemas actuales aún no tienen tanto alcance y no son capaces de predecir terremotos con tanta antelación.

 

 

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