Es un hecho que los motores eléctricos son el futuro de la automoción, ya no solo por la baja contaminación en comparación con los motores de combustión, si no también por su rendimiento, un 80-90% aprox. frente a un 20-25% de los motores de combustión interna alternativos.

Sin embargo, los motores eléctricos presentan tres grandes desventajas que frenan su desarrollo e implantación en el parque automovilístico actual:

  1. La autonomía: esta sigue siendo la mayor preocupación del comprador de un vehículo nuevo a la hora de decidir entre un eléctrico y uno de combustión. Es cierto que hay marcas como Tesla, que consiguen una autonomía de hasta 500 Km, sin embargo, la mayoría de vehículos eléctricos utilitarios no llegan a los 300 Km. Este problema nos lleva a la segunda desventaja.
  2. La infraestructura: ciudades como Madrid o Barcelona ya ofrecen muchas estaciones de recarga para vehículos eléctricos. Hasta ahí todo bien, el problema viene cuando decidimos hacer un viaje largo donde las estaciones de servicio de paso aún no cuentan con estos puestos para recargar el vehículo.
  3. Tiempo de carga: actualmente se están desarrollando cargadores rápidos capaces de cargar un 80% la batería en cuestión de media hora. Sin embargo, no todos los vehículos eléctricos disponen de estos cargadores.

Con el objetivo de solventar dichas desventajas muchos países están investigando y desarrollando soluciones que permitan al coche eléctrico evolucionar y, de esta forma, tener ciudades más limpias.

Suecia ha propuesto un nuevo sistema capaz de cargar el vehículo mientras circula por la carretera, este sistema se conoce como eRoadArlanda.

Técnicamente, eRoadArlanda, utiliza los principios básicos de un scalextric. El sistema consiste en un brazo móvil instalado en el vehículo y un raíl electrificado en la carretera.

eRoad
eRoadArlanda (https://eroadarlanda.com/the-technology/)

Cuando el vehículo detecta que se encuentra sobre el raíl, el brazo móvil del vehículo se despliega conectándose a este. Una vez el vehículo sale del tramo de carretera donde se encuentra el raíl, se vuelve a plegar automáticamente quedando oculto.

Los raíles se encuentran divididos por secciones y solo se alimentan cuando un vehículo pasa por encima y se conecta. Asimismo, cuando un vehículo se detiene en la carretera, el raíl se desconecta de la red por seguridad.

A su vez, este sistema es capaz de calcular el consumo de energía mientras se utiliza para, de esta forma, cargar el coste de la recarga al usuario del vehículo.

Actualmente, Suecia cuenta con 400 metros de carretera electrificada mediante este sistema. Según afirman los creadores del proyecto: “Si suponemos que los automóviles eléctricos con baterías pequeñas cuestan lo mismo que los automóviles de combustión interna, llevaría menos de tres años pagar la electrificación de las carreteras”.

En definitiva, se trata de un proyecto muy interesante que da solución al mayor problema del vehículo eléctrico: la autonomía.

 

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