Siempre que pedimos un zumo de cristal en un bar como el mostrado en el vídeo de abajo, el camarero o nosotros mismos le damos un golpe por la parte de abajo para abrirlo con mayor facilidad.

Este pequeño golpe que damos al tarro de cristal se realiza para permitir que entre aire al frasco y, de esta forma, evitar el “vacío” que se produce en el interior del frasco durante el envasado. Consecuentemente, se facilita el trabajo de abrir el frasco debido a la igualdad de presiones en el interior y en el exterior.

Sin embargo, ¿qué ocurre sin en lugar de golpear el zumo por la parte de abajo lo golpeamos por la parte donde está el tapón?, dentro vídeo…

Lo que ocurre en el vídeo es que el frasco quiebra por la parte baja debido al exceso de presión provocado por el golpe. Cuando se golpea por la parte de abajo el tapón absorbe parte de la presión generada y, además, permite la entrada de aire. Sin embargo, al ser golpeado por el tapón la parte baja del frasco absorbe toda la presión generada hasta que quiebra como se observa en el vídeo.

Con este pequeño truco podréis ganar alguna que otra apuesta en un bar, sin embargo, si vais a ponerlo en práctica tenéis que tener MUCHO CUIDADO ya que podéis cortaros la mano con mucha facilidad.

 

 

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