Una compañía californiana llamada Carbon3D, ha desarrollado una nueva técnica de impresión 3D bautizada con el nombre de Continuous Liquid Interface Production (CLIP).

La impresión 3D líquida esta basada en unas resinas líquidas.

Para conseguir imprimir el objeto se utiliza un proyector láser que, en combinación con el oxígeno, esculpe el objeto dentro del propio líquido.

Este proceso utiliza una reacción fotoquímica controlada y dirigida que hace que la resina líquida se solidifique con una forma concreta tras aplicarle luz y oxígeno.

El siguiente vídeo muestra a velocidad real la impresión de una Torre Eiffel a escala mediante este proceso.

Se observa como la velocidad de impresión es mucho más rápida que la que se consigue con las impresoras 3d convencionales, entre 25 y 100 vecés más rápida.

No solo la velocidad de impresión destaca en este tipo de impresión, si no también los acabados que se consiguen son casi perfectos en forma y aspecto.

Según explica Joseph DeSimone, creador de la nueva impresora: “Esta tecnología permite la fabricación de un objeto polimérico 3D en cuestión de minutos u horas en lugar de días, lo que abre la puerta a los stents coronarios personalizados, implantes dentales, prótesis impresas bajo demanda en un entorno médico…”

Este invento es una prueba más de que la impresión 3D está en pleno desarrollo tecnológico por lo que aún queda un mundo lleno de posibilidades por descubrir.

 

 

 

 

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