Existen materiales que vuelven a su forma inicial cuando se someten a determinados estímulos externos como puede ser una tensión mecánica, un cambio de temperatura, humedad, pH, campo magnético, campo eléctrico… Estos materiales se conocen como materiales inteligentes o con memoria de forma.

Estos son capaces de repetir el proceso de manera indefinida sin deteriorarse significativamente.

Primeramente, se les asigna una forma inicial, a continuación, se deforma y se somete al material al estímulo determinado para que, finalmente, vuelva al punto de partida.

El siguiente vídeo muestra el efecto de la temperatura en un filamento de Nitinol, aleación de níquel y titanio, conocido comúnmente como aleación con memoria de forma.

Los materiales con memoria de forma se usan actualmente para el diseño de aparatos de dientes, colchones, almohadas… Además, resulta interesante utilizar este tipo de aleaciones para diseñar componentes mecánicos que se puedan autodiagnosticar y reparar sin necesidad de sustituirlos.

 

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